jueves, 30 de abril de 2009

Tic-tac,va y viene el reloj y yo espero... Los pasos cerca de la puerta me dicen que eres tu, que ya llegas,me dicen sin prisa que te espere que ya llegas, pero no.
Sentado en el mueble cerca a la mesa donde tu retrato me mira de reojo y se queja. Siento tus manos recorrer las mías, y el recuerdo de tus palabras me anima, "perdón, lo siento" decías "es el pecado que a mi débil alma domina y me unde en el gozo que no deberia, en la lujuria misma, el pecado me domina".
Yo creía, y te seguía y te amaba y te amo. Te amo como se ama a la muerte, aquella que con rostro de amante ferviente y en mi cuerpo presente, te libero del pecado de la carne y de la mente.
Por eso te oigo, aunque estés aquí inerte, oigo tus pasos, que se alejan pero los recuerdos se quedan, y me persiguen y siguen recordándome y atormentándome, el castigo a comenzado.

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