
Dicen que extrañar es otra forma de necesitar, pero creo que en algunos casos no sucede.
Por ejemplo, si quieres hablar con algún amigo del colegio, del instituto, de la universidad, ¿qué es lo primero que haces? Te apuesto lo que quieras, a que te sientas, prendes tu computadora, entras a tu msn y buscas el e-mail de tu amigo para ver si esta conectado. ¿Acerté, cierto?
Lo que nos sucede, y me incluyo también, es que poco a poco este aparatito que estas usando en este mismo instante para leer estas líneas, nos ha venido cambiando hábitos y formas de hacer las simples cosas de la vida, como hablar con los amigos.
Recuerdo que no hace poco, cuando estaba terminando la escuela, en las fiestas de sábado en la noche pedíamos el número de celular a las chicas. Y esto todavía era algo nuevo, porque no hace mucho, en la generación anterior, tenían como pregunta el: “¿me das tu teléfono?”.
Por eso tal vez respondo rápido en las charlas del msn, o me impaciento cuando demoran en responder más de 2 minutos…
Será tal vez que extraño oír la voz de otra persona al conversar…
Será tal vez que realmente extraño una buena charla y el aroma a café…
Será tal vez que echo de menos esa parte que nos conecta a todos, aquello que nos diferencia de los monos...
… será tal vez que simplemente quiero hablar
Rodrigo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario