lunes, 13 de abril de 2009

Aló Tukutin

Dicen que extrañar es otra forma de necesitar, pero creo que en algunos casos no sucede.

Por ejemplo, si quieres hablar con algún amigo del colegio, del instituto, de la universidad, ¿qué es lo primero que haces?  Te apuesto lo que quieras, a que te sientas, prendes tu computadora, entras a tu msn y buscas el e-mail de tu amigo para ver si esta conectado. ¿Acerté, cierto?

Lo que nos sucede, y me incluyo también, es que poco a poco este aparatito que estas usando en este mismo instante para leer estas líneas, nos ha venido cambiando hábitos y formas de hacer las simples cosas de la vida, como hablar con los amigos.

Recuerdo que no hace poco, cuando estaba terminando la escuela, en las fiestas de sábado en la noche pedíamos el número de celular a las chicas. Y esto todavía era algo nuevo, porque no hace mucho, en la generación anterior, tenían como pregunta el: “¿me das tu teléfono?”.

Entonces tenemos que poco a poco y sin darnos cuenta, el llamar a las chicas, o el simple hecho de ir a buscar a los amigos ya no es ir a tocar su puerta, gritarle de ventana a ventana si eran vecinos, o llamarlos por teléfono a su casa o siquiera al celular; ahora buscas el nick en el msn o le mandas un mensaje de texto. El hecho de cambiar de lugar o de hablar, para buscar a otra persona, se ha convertido en algo fuera de lo común, en un logro, en una proeza, en un esfuerzo casi sobrehumano recordando discusiones de pareja en donde alguno alega: “… pero si hasta te llame a tu casa y no estabas”.

Hablar y escuchar a otra persona, o simplemente pasar la tarde charlando y tomando un café, se han vuelto hábitos menores, casi casi cosa de intelectuales o bohemios. El placer de cambiar ideas, escucharlas, intercambiarlas, compartirlas, sin percatarnos es ya algo raro y aislado.

Por eso tal vez respondo rápido en las charlas del msn, o me impaciento cuando demoran en responder más de 2 minutos…

Será tal vez que no me acostumbro a leer en vez de escuchar… 

Será tal vez que extraño oír  la voz de otra persona al conversar…

Será tal vez que realmente extraño una buena charla y el aroma a café…

Será tal vez que echo de menos esa parte que nos conecta a todos, aquello que nos diferencia de los monos...

… será tal vez que simplemente quiero hablar 

Rodrigo...

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