lunes, 13 de abril de 2009

El viejo diseño gráfico


Yo tenía un poco más de 5 años cuando empecé a trabajar con mi papá ayudándolo a elaborar los diseños de los bocetos que él realizaba. Y no significa esto que a esa edad empezara mi gusto por la publicidad, si no que hubo algo que llamo mi atención de niña, eran unas tablitas con letras de distintas tipografías en donde con solo pasar un lápiz las letras quedaban impresas en el papel, logrando así títulos, slogans y demás. Me sorprendía poder hacer algo tan importante para su trabajo con solo una pasada de lápiz, técnica que ya había aprendido en el nido a esa edad.

Recuerdo que terminar un arte tomaba mucho tiempo, él era quien elegía los tipos de letra (obviamente) y yo su “asistente especial” encargada de ejecutar el diseño.

Hoy revisando entre sus cosas encontré las tablitas, llamadas letter-press de Mecanorma, muchas de ellas ya gastadas con las marcas de lápiz, al verlas me hizo pensar en varias cosas; recordé lo importante que me sentía cuando niña al ayudar a mi papá en cosas de adultos, pensé que de haber existido el photoshop, ilustrator y demás herramientas de diseño, él hubiese trabajado solo frente a una computadora y yo nunca hubiese sido su asistente especial. De pronto hoy, la tecnología nos ofrece un mundo inmenso de posibilidades para imaginar, crear y diseñar más y mejores cosas, y que estas herramientas de diseño han contribuido de manera impactante en el publicidad, pero de no haber sido por esas artesanales y limitadas tablitas, hoy mi papá y yo seríamos un poco menos colegas y amigos de los que somos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario