Esta historia se cuenta, generalmente, entre amigos, porque el miedo se soporta más con apoyo...Y dice así:
Hace muchos años, en el centro de Lima, vivía una dama muy adinerada, pues heredó toda la fortuna de su esposo. A pesar de esta situación, esta distinguida viuda nunca fue avara, todo lo contrario, siempre ayudó a los que menos tenían, ya que en su pasado, ella también sufrió de muchas carencias.
Era famosa precisamente por no negarle nada a los que más necesitaban. Comida, hospedaje, dinero, ropa; no existían límites para su bondad, tanto así que no le importaba la reputación de las personas. Sin embargo, esto generaba la envidia de muchas personas, inclusive de aquella a las que la mujer solía ayudar.
Una noche, dos ladrones, enterados de la riqueza de la viuda, se metieron a la casa con el fin de desbalijarla por completo. Pero en un descuido, el ruido despertó a la solitaria mujer, quien se vio presa por los delincuentes. En su desesperación, uno de ellos arremetió salvajemente sobre la indefensa viuda, dejándola en el suelo casi agonizando.
En su huída, el ladrón que golpeó a la viuda se percató que en el dedo anular de la mano derecha llevaba un anillo dorado con una piedra verde muy grande; la avaricia pudo más que su razón, e intentó quitárselo. El otro deluncuente le rogaba que la deje, que con lo que tenían era suficiente, pero su compañero no entendía palabras. Su desesperación llegó a tal punto que tomó un cuchillo y le sercenó el dedo a la pobre mujer.
Así pasaron los años, y la inocente viuda no adrementó por lo sucedido y siguió ayudando a los más necesitados. Un día, antes del atardecer, un indigente tocó a su puerta. Fiel a su estilo, la viuda lo dejó pasar, le brindó abrigo, comida y ropa nueva. Mientras ella le servía una taza de té caliente, el indigente notó que a la mujer le faltaba un dedo. La intriga lo venció y se atrevió a preguntarle qué le había sucedido. Ella le respondió que hacía unos años entraron unos sujetos a su casa y le robaron el anillo de compromiso que le regaló su esposo, y... FUISTE TUUUUUUUUUU!
Esta historia se cuenta en grupo, pues la narración se hace con una voz casi arrulladora yal momento del grito de la mujer, se señala a alguien del grupo.
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